Plan de Animación Pastoral

Curso 2019-2020
En aquel tiempo, Jesús se puso otra vez a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en su instrucción: «Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó enseguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento». Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga».

(Mc 4, 1-9)

El pasado curso finalizamos el itinerario propuesto por la Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada haciendo el siguiente recorrido: En el curso 2014-2015 experimentamos el valor de la FRATERNIDAD mediante la construcción en común de unos cimientos sólidos. En el 2015-2016 utilizamos esos cimientos como pista de despegue para poder volar muy alto escuchando nuestro corazón y el de los que están a nuestro alrededor, y llegar así a comprender el valor que tiene la ESPIRITUALIDAD. En el curso 2016-2017, observando el mundo desde el aire, nos vimos en la necesidad de pedir la mano a Jesús, para que nos transmitiera su amor por la vida y la justicia, por la paz y el bien, y nos concediera el punto de apoyo y la fortaleza para poder levantar ese mundo a través del valor de la SOLIDARIDAD. En el curso 2017-2018 nos enredamos en la MISIÓN de buscar la paz y hacer el bien en nuestros colegios, nuestras casas, nuestros barrios, pueblos o ciudades. En el pasado curso 2018-19 nos  lanzamos al espacio interior y dimos el gran salto de responder a los interrogantes ¿quién soy?, ¿me conozco?, ¿cómo soy por dentro?, ¿cómo puedo ser más feliz?, ¿cuál es mi vocación?… Llegamos a descubrir nuestra luz y quién es el que nos hace brillar con la mayor fuerza posible. Ha llegado el momento de lanzarnos a un nuevo itinerario, con la ilusión y la esperanza de hacer realidad nuestros sueños. Queremos obtener frutos de felicidad, expansionando el amor, cuidando la tierra, favoreciendo la paz y haciendo el bien. El lema para el curso 2019-20 es:

SIEMBRA LA TIERRA DE SUEÑOS

Y los que han recibido la semilla sobre la tierra buena son aquellos que oyen la palabra, la reciben y dan fruto.

(Mc 4, 20)

Durante el presente curso realizaremos un proyecto ecológico. Efectuaremos varias investigaciones para descubrir qué composición debe tener la tierra para que nuestras semillas puedan desarrollar raíces fuertes y sanas. Averiguaremos qué tipo de semilla será la idónea para nuestro proyecto. Estudiaremos el tipo de alimento que necesita la semilla para que pueda crecer hacia lo alto. Veremos de qué forma podremos realizar los cuidados pertinentes para su crecimiento. Y, una vez preparado todo, realizaremos la siembra y comenzaremos el proceso. Finalmente estudiaremos los frutos obtenidos.

La creatividad será el motor de la pastoral durante todo el curso. Realizaremos un laboratorio de pastoral, donde prepararemos la tierra con nuestras fortalezas y debilidades. Evaluaremos qué semillas, qué sueños son los que queremos plantar. Para ello volveremos la mirada hacia lo alto, hacia Dios, para que deje caer sobre nuestras manos aquella semilla que seguro dará buenos frutos. Iremos a por el agua tranquila de la paz para regar nuestros sueños, conocedores de que en la guerra y las disputas nunca crece nada. Cuidaremos los tallos y las raíces siempre haciendo el bien. Saldremos a reforestar alguna zona de nuestra tierra con nuestras plantas cargadas de valores humanos, cristianos y franciscanos.  Finalmente descubriremos el mayor fruto que podemos ofrecernos los unos a los otros: El amor y la felicidad.

CAMBIO DE PARADIGMA PASTORAL PARA EL CURSO 2019-20 PEDAGÓGICO-METODOLÓGICO
Aprender y sentir investigando, ser creativos para dar fruto

Queremos que nuestra pastoral sea laboratorio donde desarrollar nuestra creatividad, aprender investigando, descubrir el por qué y sentir el para qué.

1. HAGAMOS DE NUESTRA PASTORAL UN LABORATORIO

Si queremos lograr laboratorio hay que “aprender haciendo”, no “aprender escuchando”. Pero es necesario hacerlo de un modo especial. Necesitamos un enfoque constructivista. Que los alumnos se enfrenten a cada ejercicio de forma que lleguen a tomar conciencia del estado de cada competencia por sí mismos, que generen una necesidad de aprender más, que visualicen el proceso de crecimiento, las etapas o steps que pueden recorrer.

Ervin Laszlo, Físico Cuántico y premio Nobel, dice: “El error del mundo moderno es considerar que lo que no se puede oír, tocar o ver es una ilusión. La realidad fundamental no es observable directamente. Si tiro el bolígrafo observo cómo opera la gravedad, pero no puedo ver el campo gravitatorio, sólo el efecto. Todas las fuerzas de la naturaleza están en esa dimensión más profunda y sólo observamos los efectos”.

Las generaciones de nuestro alumnado necesita aprender y sentir desde entornos de “laboratorio”.

 

1.1.Nuestra metodología en pastoral debe ser ACTIVA.

¿Cuál es el mayor enemigo de nuestro alumnado? ¿Qué es lo que más odian? La solución es: ¡El aburrimiento!

Nuestro alumnado pertenece a la generación multitarea, es capaz de manejar inputs procedentes de múltiples redes sociales simultáneas, quedar con amigos, sacar unos estudios, viajar al extranjero, atender a la familia. Mientras en el colegio, la mayoría de las veces, permanecen estáticos, en una silla, delante de una mesa, centrado en un libro, escuchando… fuera es todo lo contrario… si estás quieto, callado, sentado… estás muerto!

Algunos dirán: ahora todo es caos. Pero lo cierto es que simplemente ahora las cosas son distintas. Lo llaman la era cuántica, constructivista, líquida, fractal, de la indeterminación, de la globalización. Nuestra pastoral, simplemente necesita acción.

 

1.2.Nuestra pastoral debe utilizar el método científico.

La herramienta por excelencia para el aula se llama método científico. El laboratorio consiste en sumergir al alumno en un proceso para explorar, preguntar, generar hipótesis, estimar, contrastar, clasificar, inferir, argumentar, exponer… Son muchas las posibilidades para estructurar las fases del método científico. Aplicado al aprendizaje de la inteligencia espiritual, la mejor es entrenar la capacidad de formularse preguntas esenciales. Otra fase del método científico es la observación, la capacidad de mirar atentamente a la realidad, para ver lo que a simple vista no es visible. Otra fase es aprender a formular hipótesis, discriminar variables, trocear un problema… Experimentar, recolectar, explorar, analizar, confirmar o refutar las hipótesis. Por último, cerrar, concluir, extrapolar, evaluar, reflexionar…

 

1.3. Generemos rutinas de pensamiento.

Vivimos en una cultura globalizada, que maneja en un solo año tanta información como la que se generó en toda la historia de la humanidad antes de la era internet. Saberse repertorios de respuestas ya no sirve, para preguntas que son nuevas. Ahora el conocimiento consiste en encontrar patrones, en medio de lo inexplicable, de lo infinito, de formas indefinidas, inconexas, contradictorias, absurdas… aparentemente.

 

1.4. Favorezcamos preguntas PBL

Podemos definir el ‘laboratorio de pastoral’ como aquel espacio donde el alumno aprende a identificar los patrones de la vida y de la realidad. Debe asemejarse a cuando el alumno aprende sintiendo la lengua, las matemáticas, la geometría, la música, el misterio, las ondas, la lluvia, la energía… Así aprende a identificar patrones para toda la vida. Este modelo pedagógico se llama “aprendizaje por descubrimiento”: “Hay algo maravilloso en ver el momento del descubrimiento. Es el momento del aprendizaje. Ese chico no se olvida nunca más de cuando llegó a entender el por qué”. (Emilio Urruty, en la película “La educación prohibida”)

 

1.5. Hay que sentir la pastoral

Sin sentir, construir, investigar, sin misterio, no hay aprendizaje, solo transmisión. En la era del constructivismo, conozco la realidad desde lo que soy. La inteligencia es relato, empatía, confianza, seguridad, autonomía… La creatividad deja de ser un acto generativo de novedades y se convierte, más bien, en un acto perceptivo. La creatividad pasa a ser una forma de mirar la realidad desde un punto de vista inédito, al menos novedoso, al menos desautomatizado. De forma que la realidad ya no es lo que aparenta ser. Conocer ya no es fotografiarla con frialdad, sino conectar con ella. Pero, claro, para poder conectar con lo real, antes tengo que conectar conmigo. Carlos González habla del salto cuántico que debe dar la escuela. Si conocer las cosas, precisa de conocerme a mí mismo, entonces aprender se convierte en aprender sintiendo.

2. PASEMOS LA PASTORAL A UN ESPACIO DE CREATIVIDAD

“La transmisión de información no produce aprendizaje”. Claro que en los tiempos de las pizarras digitales, las tablets, Youtube, smartphone, mastodónticas plataformas de aprendizaje… necesitamos decir también lo evidente: “La transmisión de información mediante vídeo, powerpoint… tampoco produce aprendizaje”.

Snapchat es una App que consiste en transmitir un mensaje a mis amigos en forma de texto, audio o vídeo, que se autodestruye a los diez segundos. Nos parece que simboliza bien la velocidad que en estos momentos tiene nuestra cultura y nuestra economía.

Está claro que nuestros alumnos pertenecen a la generación ultrarrápida. Pero aun así, la escuela no enseña a las personas a prepararse en la sociedad de la velocidad.

En este mundo líquido, complejo, veloz, incierto, en mutación constante, la única competencia perdurable que la escuela puede educar para vivir mejor en el futuro, es la creatividad.

La escuela se podría haber convertido hace siglos en la gran experta de la creatividad. Pero no, la escuela tiene varios problemas de mentalidad estructural, que dificultan el aprendizaje de la creatividad. Para hacer que nuestra pastoral genere espacios creativos debemos:

 

2.1. Romper las reglas

Hasta ahora el alumno 10 era el que seguía las reglas al pie de la letra. Hoy día, educar a una persona creativa es educar a una persona que se salta las reglas mentales. En las Olimpiadas de 1968 todos los saltadores de altura saltaban empujando su cuerpo hacia delante, excepto uno, que se llamaba Fosbury. Hoy día todos saltan así.

Wuaki, una plataforma para ver la televisión de una forma radicalmente distinta, utilizó este caso para sus anuncios de publicidad. El anuncio terminaba así: “Alguien tiene que atreverse a cambiar las reglas”. Esta es una de las mejores definiciones de creatividad.

En nuestra era la creatividad no es una competencia solo artística, es una competencia cognitiva y emocional. No consiste en pintar casas con arbolitos de muchos colores. Los niños no aprenden creatividad con métodos y dinámicas creativas. Aprenden creatividad cuando sabemos construir lo que Pilar Jericó llama entornos en el aula o en toda la escuela de “NoMiedo” o de “Confianza Creativa”, término que emplean Tom y David Kelley, fundadores del Instituto Idea de Standford, la cuna del Design Thinking y la creatividad.

 

2.2. Desaprender la pastoral

Otro reto de la escuela es la necesidad de aprender a desaprender, expresadas por aquellas palabras de Albin Toffler: “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender”.

Este reto se concreta en la capacidad que tengan los educadores de simplificar los procesos escolares, la burocracia, el papeleo, los informes, los contenidos, las reuniones. Consiste en pasar de lo urgente a lo importante, de cumplir la literalidad de la legislación educativa a cumplir el espíritu.

 

2.3. Generar una pastoral creativa

Otro reto viene por la citadísima taxonomía de Bloom. Esta investigación concluyó que el aprendizaje basado en la reproducción es algo así como aprendizaje basura, de baja calidad. Siendo el aprendizaje creativo el de más elevada calidad. Siguiendo el orden de Bloom, de calidad inferior a calidad superior, la clave no está en cómo generar en el aula actividades para recordar, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear. Sino que la clave está en cómo minimizar la reproducción, comprensión, aplicación y potenciar el laboratorio (analizar), la metacognición (evaluar) y la creación.

 

2.4. Una pastoral Design Thinking

Si el modelo científico (fundamento de nuestro concepto de laboratorio) consiste en el “aprendizaje basado en problemas”, el método creativo consiste en un “aprendizaje basado en diseño” o Design Thinking. El laboratorio propone una pregunta, que hay que investigar construyendo una respuesta o hipótesis. La creación define un problema que hay que diseñar, modelar y prototipar. El proceso creativo se estructura en varios pasos:

  1. Inspirar: que consiste en entrenar la atención, con técnicas para empatizar con el usuario, identificando los talentos y fortalezas tanto del alumno creativo como del destinatario.
  2. Imaginar/soñar: es una fase divergente, donde se generan un número abundante de alternativas, para encontrar la calidad en medio de la abundancia de ideas, que además se salen de lo automático.
  3. Idear: con técnicas convergentes definimos, jerarquizamos y simplificamos las ideas para estructurarlas de forma lógica y crear el concepto global de la experiencia que queremos provocar.
  4. Iterar: antes de implementar las ideas en la realidad, hacemos una simulación visual y táctil, creando prototipos con diversas técnicas. Esto nos permite reflexionar (metacognición) y pulir el producto.
  5. Implementar: desde estructuras cooperativas buscamos aprender encarnando las ideas en la realidad y compartiendo todo el proceso para recibir retroalimentación que genere aprendizaje.

 

2.5. La pastoral nos lanza a una misión

Empoderar es el proceso en el que vivir una experiencia válida para la vida real, donde se dispone de la información pertinente, libertad para actuar que se utiliza en esquemas de optatividad múltiples, esquemas horizontales y cooperativos de trabajo y autoaprendizaje. De forma que empoderar significa dar a las personas más poder para sus vidas, porque en el proyecto ellas tienen el poder de modificar la trayectoria y resultados de su mismo aprendizaje. Este es el corazón de la pastoral: La misión consiste en generar aprendizaje provocando un desafío, reto o misión que el alumno debe superar. Cuando el usuario tiene un rol de responsabilidad, con impacto en su vida real, con opciones a elegir, las cuales modifican el resultado en cada equipo.

Esta es la generación del autoaprendizaje, la generación emprendedora. De repente emergen nuevos modelos económicos como el Crowdfunding. Alguien lanza una idea y un grupo de personas se solidariza con ella. La novedad es que esta fórmula de colaboración colectiva, con personas desconocidas, simplemente mediante la seducción de una idea, está moviendo la economía. Los microcréditos, sobre todo en el Tercer mundo, las Startups, sobre todo en el campo digital, la moneda social (que ya supone el 1% del PIB de Suiza)… son fenómenos que nos están contando una nueva historia. Parece que el capitalismo del individualismo feroz está mutando hacia el bien común. Cuando hablamos de autoaprendizaje, de revolución horizontal, nos inspiramos en fenómenos como las descargas P2P, pero también miramos a concreciones como todas las propuestas de emprendimiento social que se están generando en la escuela: Junior Achievement, Ashoka, Caixa…

Ya no vivimos los tiempos de los mass media (medios de masas). Twitter inaugura los tiempos de la conversación, algo que se hace persona a persona, aunque se haga en masa. Todos buscamos un nuevo paradigma social que transforme las prácticas tradiciones de negocios e instituciones, tan deshumanizadas. Empoderamiento y autoaprendizaje son dos caras de una misma moneda: la personalización del aprendizaje. Educar desde los talentos e inteligencias singulares de cada niño y hacerlo en equipo.

 

2.6. Una pastoral visible

Generar pensamiento o sentimiento visible es hacer que mucho del pensamiento nacido de la reflexión de los alumnos se pueda plasmar de forma visible, de forma que permanezca en las paredes o pasillos durante un tiempo, durante el cual estará generando pensamiento continuo en los alumnos.

Hay muchas formas de construir este pensamiento o pastoral visible.

  1. El gallery wall o el tendedero, que es un tipo de gallery wall, es un espacio para explorar contenidos curriculares o para exponer productos creativos, de forma visual, creativa y con una estética atractiva. Lo habitual es utilizar un espacio amplio y alargado. Se puede hacer dentro del aula, mejor en el pasillo, en el hall del colegio o habilitar una sala de multiusos. La finalidad principal es hacer visible el aprendizaje y generar pensamiento visible que actúa de forma continua. Hay que cuidar la estética y la imagen para conseguir que el tema trabajado tenga impacto, sea atractivo y de interés. Así se convierte en un punto de referencia para todos los que pasan por allí. La pastoral puede aparecer en diversos temas de historia, literatura, química, plástica…. todo se puede mostrar y se puede hacer visual. Podemos crear una metáfora o un concepto metafórico. Es una estupenda herramienta de marketing del colegio. Para las visitas de otros profes y de las familias de futuros alumnos en las típicas jornadas de puertas abiertas.
  2. Una variante es el tendedero: se tiran varias cuerdas de punta a punta y se usan pinzas para colgar los productos creativos.
  3. Hacer un museo es organizar un espacio para que la gente observe, toque o incluso juegue con las cosas que hay en ese espacio mientras aprende algo acerca de esas cosas. Los museos, y las exposiciones que contienen, sirven para enseñar algo.: para “mostrar objetos” como a “explicar algo” acerca de ellos. Las exposiciones sirven para disfrutar de lo que ves y al mismo tiempo pensar acerca de lo que estás viendo.
  4. Puedes aprovechar que Google puso en marcha un proyecto muy útil para los docentes, Art Project, consistente en hacer accesible online los museos más importantes del mundo.

 

2.7. Performance espiritual

En lugar de la típica presentación de un trabajo escrito o de una exposición oral magistral anodina, se trata de que los alumnos presenten todo lo que han aprendido de forma que la propia presentación genere un gran impacto y aprendizaje en los destinatarios, sean sus compañeros, familias, alumnos de otros cursos, etc. Ejemplos: performance espiritual, reforestación, refugiados, animales, viajes, historia, obras literarias…

La propuesta es hacerlo mediante una performance digital, con los siguientes elementos:

  1. Trama (storytelling): convertimos los contenidos curriculares en una historia, relato, pasos o datos de la investigación. La clave es que el espectador se sumerja dentro del vídeo y se identique con sus protagonistas.
  2. Vídeo (bricolaje cultural): expresamos las ideas mediante un collage, bricolaje o yustaposición de vídeos, imágenes o textos.
  3. Música (flow): es un elemento que genere un entorno envolvente que nos mete dentro.
  4. Otros elementos: mantra (momentos de reflexión), red (gestos activos para compartir)…Creación (entre todos generamos un producto), etc.

Carisma

AMBIENTACIÓN Y ANIMACIÓN DE NUESTRA PASTORAL

Durante todo el curso realizaremos un proyecto ecológico para reforestar alguna zona de nuestro entorno que haya sido lastimada bien por causas naturales o por la mano del ser humano. Para ello utilizaremos las herramientas explicadas con anterioridad en el apartado del cambio metodológico de pastoral. Durante todo este proyecto la pastoral tendrá un fuerte significado y simbolismo para que toda nuestra comunidad educativa se vea necesitada de investigación y reflexión. Hagamos de nuestra pastoral un laboratorio creativo.

    • Septiembre. La tierra, con fortalezas.
      Comenzaremos a preparar la tierra buena donde se plantará nuestra semilla. El clase tendremos un rincón donde tendremos esa tierra. Habrá que realizar dinámicas varias para que lleguemos a identificar que la composición de esa tierra son la mezcla de nuestras fortalezas.
    • Octubre. La tierra, con debilidades.
      Nuestra tierra también tiene debilidades. Trabajaremos nuestras debilidades, no somos perfectos, aun así, una tierra con debilidades también es propicia a generar vida.
    • Noviembre-Diciembre. Las semillas: Los sueños.
      Trabajaremos los sueños personales. ¿Con qué soñamos? ¿Qué es lo que nos gustaría plantar y que diera fruto? Será el momento de investigar y descubrir la zona que queremos reforestar. Será importante elegir bien la semilla que queremos hacer germinar para después hacer la excursión y trasplantar en primavera. Esa semilla debe ser el sueño que Dios tiene para cada uno de nosotros.
    • Enero. El agua: La Paz.
      Veremos que en la guerra nunca crece nada, que en momentos de conflicto todo queda paralizado. Identificaremos el agua como la Paz. Si regamos todo con paz es mucho más fácil que todo brote de nuevo y con más fuerza. Prepararemos los depósitos de la paz, llenos de agua.
    • Febrero. El abono: Hacer el bien.
      El febrero prepararemos el abono, los fertilizantes necesarios para que nuestra planta crezca con fuerza. Para ello realizaremos el curso de jardineros del Bien.
    • Marzo. Plantamos las semillas, plantamos nuestros sueños en la tierra.
      Realizaremos la siembra de nuestros sueños en la tierra de nuestras fortalezas y debilidades. Utilizaremos el agua de la paz para hacerla germinar y el abono de hacer el bien para ayudarla a crecer./li>
    • Abril-Mayo. Ejecutar proyecto de reforestación.
      Manos a la obra, nos iremos con nuestras plantas cargadas de valores a plantarlas en la zona que el primer trimestre habíamos descubierto. Cada planta tendrá asignado un valor cristiano-franciscano. Comenzaremos a ver los posibles frutos que ese valor derrama sobre la tierra. Nos centraremos en los frutos que tanto María como Madre Francisca han esparcido por todo el mundo.
    • Junio. Sigue soñando.
      Compromiso de nunca dejar de soñar, nunca dejar de plantar amor y felicidad en la tierra.

Carisma

EL FRUTO SIEMPRE SERÁ EL AMOR Y LA FELICIDAD

calendario

Sep’19. BIENVENIDA Y ACOGIDA

Composición de la tierra buena. La tierra en la que plantamos nuestros sueños está compuesta por nuestras fortalezas...

Llega un nuevo curso, una nueva ilusión, una nueva oportunidad de ofrecer nuestras grandezas. Fijémonos en nuestros valores HFI, han de ser nuestro signo de identidad, como la ACOGIDA; recibamos siempre con los brazos abiertos, y la ALEGRÍA; sonriamos por el reencuentro de una gran familia donde todos somos hermanos. Ha llegado la hora de preparar nuestros corazones para ser sembradores de esperanza en medio de nuestra tierra. Durante el mes de septiembre prepararemos una tierra fértil donde pueda brotar vida. El principal componente de esa tierra serán nuestras FORTALEZAS, ¡Pongámonos los guantes de jardineros y atrevámonos a descubrirlas!

calendario

Oct’19. SAN FRANCISCO

La vida también nace en una tierra imperfecta. Nuestra tierra también tiene imperfecciones, nuestras debilidades...

San Francisco supo encontrar, en la hermana Tierra, un hogar en el que disfrutar y ser feliz cuidando de la Creación y de todas las criaturas que en ella habitamos. Nos enseñó un camino de amor y responsabilidad hacia todo lo creado que hoy, dadas las circunstancias del planeta, recobra fuerza y energía. Descubrió que, con la ayuda de Dios, era posible asumir y corregir sus debilidades para convertirlas en un nuevo estilo de vida. Construyó un laboratorio del Evangelio, donde trabajó siendo un científico del amor, descubriendo nuevas formas de expansionar amor y dar vida a aquellos que estaban desahuciados. San Francisco cambió su estilo cuando asumió sus flaquezas y las puso en manos de Dios. Hagamos lo mismo, descubramos en este mes cuáles son nuestras DEBILIDADES, afrontémoslas para poder seguir creciendo. Dejémonos guiar por el mensaje del Papa Francisco en “Laudato Si” donde, sí o sí, todos, aún con imperfecciones, “somos tierra”.

calendario

Nov’19. LA VOCACIÓN

Descubriendo nuestros sueños. Iremos descubriendo aquellos sueños que queremos llevar a cabo y que queremos plantar para que den fruto en nuestra tierra...

Disfrutar de una preciosa flor o de una buena cosecha requieren primero una visión, un sueño, y seguidamente un trabajo, un esfuerzo en cultivar el campo y proporcionarle unos cuidados muy especiales. Durante este mes descubriremos cuáles son nuestros sueños, aquellos que de verdad transformen nuestro entorno, que hagan que el mundo cambie. Nos daremos cuenta que los verdaderos sueños son aquellos en los que no aparecemos solos, son aquellos en los que nos veamos rodeados de gente. ¡Descubramos esos sueños que puedan dar una buena cosecha!, aquellos que den fruto abundante y conservémoslos como si de semillas se tratasen para el momento de la siembra.

calendario

Dic’19. LA INMACULADA, ADVIENTO Y NAVIDAD

Dios sueña con nosotros. Descubriremos el sueño que Dios tiene para cada uno de nosotros. Nos fijaremos en el sueño que Dios tuvo para María. Recibiremos la semilla del sueño de Dios.

Dios soñó con María. No sólo eso sino que plantó en su corazón su sueño. Lo hermoso es que María se dió cuenta de lo que sucedía y aceptó con su SÍ. María es la mujer del Sí, la mujer dedicada, entregada, sencilla y humilde. Ella escuchó el sueño de Dios y con sus palabras “Hágase en mí según Tú Palabra” dejó que brotara la vida. Durante este mes, al igual que María, nos pondremos en modo escucha, daremos permiso de acceso a Dios para que entre en nuestra vida y así pueda entregarnos su sueño. Nos acercaremos al Belén para que el niño Dios nos dé la semilla de la felicidad. ¡Acojámosla con esperanza y alegría!.

calendario

Ene’20. LA PAZ

El agua de la vida. Solo en espacios de paz es donde nuestros sueños pueden hacerse realidad. Nuestras raíces fuertes.

La Paz es como un río de agua fresca que riega los campos en su transitar, que emana paz cuando te sientas en su orilla y te mojas los pies. Con un discurrir tranquilo y constante, que genera vida a su paso. Un agua que atrae a las gentes a vivir a su lado creando pueblos que viven en fraternidad. En momentos de guerra y violencia nada puede crecer, todo se paraliza. En cambio, en espacios de paz pueden crecer tiempos de alegría y de concordia, de serenidad y de vida. Preparemos nuestros depósitos de ese agua limpia y fresca que en un futuro necesitarán nuestros sueños, nuestras semillas, para que germinen y puedan crecer.

calendario

Feb'20. LA FUNDACIÓN EFI

El abono de crecimiento. Fabricaremos el abono que hará que nuestras semillas crezcan con fuerza. Recibiremos formación de jardinería basada en cómo hacer el bien.

Somos una gran familia HFI, cargada de valores franciscanos y de signos que nos identifican y nos unen en un carisma muy especial, siempre al servicio de los más necesitados, es el carisma que el Espíritu depositó en Madre Francisca. Durante este mes recibiremos clases de jardinería para aprender a ser sembradores de sueños. Descubriremos que el mejor jardinero no es el aquel que tiene mayores conocimientos sino aquel que está constantemente fijándose en Hacer el Bien. Preparemos nuestros sacos de abono para que los sueños puedan desarrollarse y dar fruto, ¡Hagamos siempre el Bien!

calendario

Mar’20. CUARESMA

Plantando nuestros sueños en la tierra. Ya estamos preparados para hacer germinar nuestros sueños y que empiecen a generar raíces. La semilla que Dios planta en nosotros es para que expansione en la tierra.

Ya tenemos la tierra preparada, con nuestras fortalezas y debilidades, hemos recibido las semillas, los sueños que Dios tiene para cada uno de nosotros, tenemos preparados los depósitos del agua de la paz y el abono del bien para que la semilla crezca vigorosa. Durante esta cuaresma prepararemos el recipiente donde unir la tierra, las semillas, el agua y el abono. ¡Ojo!, para ello antes tendremos que deshacernos de todo aquello que nos impida hacer germinar nuestros sueños: las malas hierbas, las piedras... Vayamos al laboratorio, seamos científicos de sueños, trabajadores del campo encargados de cuidar las nuevas raíces y brotes. ¡Fiémonos de Dios! tengamos esperanza de que todo lo que estamos haciendo dará buen fruto. ¡Siembra en la tierra tus sueños!

calendario

Abr’20. PASCUA

Trasplantando la vida. Salimos al mundo a trasplantar todo lo aprendido y recibido.

Ya tenemos un plantero lleno de muchas pequeñas nuevas vidas que han germinado gracias a la tierra, a una buena semilla, al agua y también al abono. Este mes miraremos a lo alto, a la luz que nos ilumina, nuestro hermano Sol, que alumbra y abre el día y es bello en su esplendor, esa luz de la mañana, esa luz esperanzadora semejante a la que vieron las mujeres cuando fueron al sepulcro. Vemos la grandeza de la creación, la nueva esperanza de vida que nos ha entregado Jesús y abrimos nuestro horizontes, saltemos nuestros muros. Ha llegado la hora de salir al mundo a plantar nuestros sueños. Cada semilla germinada representa un valor de nuestro carisma, saldremos a expansionar, a reforestar la tierra con los valores humanos, cristianos y franciscanos obtenidos a lo largo de todo el curso. Contagiemos la alegría de la vida y gritemos juntos ¡Aleluya en toda la Tierra!

calendario

May’20. MARÍA Y MADRE FRANCISCA

Los frutos de Dios son el Amor. Descubriremos los frutos que da la semilla de Dios plantó en los corazones de María y Madre Francisca. El amor.

Mira los lirios de los campos, cómo florecen y crecen, así le pasó a María cuando se fió y dejó a Dios plantar en ella una semilla pura y firme, ella se llenó de colores, de aromas, de felicidad… a pesar de tener que recorrer un camino difícil lleno de espinas. Nosotros queremos agradecerle su Sí generoso pues gracias a ello podemos llegar a saborear y oler los frutos del Amor de Dios. También podemos ver los frutos del Espíritu en la tierra gracias a Madre Francisca, la mujer de campo, que conoció desde la cuna la dificultad para tener una buena cosecha, que entendió que tenía que plantar los sueños de Dios en tierras difíciles, en tierras necesitadas y marginales. Madre Francisca ayudó a florecer el amor y la felicidad en los más desfavorecidos de su tiempo. Gracias María y gracias Madre Francisca por enseñarnos lo que sucede cuando se planta y se cuida la semilla de Dios en la tierra. Gracias por enseñarnos los frutos de Amor y Felicidad.

calendario

Jun’19. PENTECOSTÉS Y FINAL DE CURSO

Nunca dejes de soñar. Es el Espíritu Santo el que está constantemente lanzándonos sueños. Generaremos el compromiso de nunca dejar de soñar. Nos comprometeremos a siempre cuidar y hacer crecer los sueños y talentos que Dios nos regala día tras día. El fruto de la semilla del sueño de Dios es la FELICIDAD.

Llega el feliz momento de cosechar, de vendimiar, de recolectar, de saborear los frutos de todo lo sembrado a lo largo de este curso, de agradecer al Espíritu Santo la inspiración derramada a los que sembraron antes que nosotros como María nuestra madre, San Francisco y Madre Francisca. Gracias a sus enseñanzas y a nuestro compromiso personal hemos podido ser tierra fértil, que ha acogido las buenas semillas de Dios. Hemos podido abonar y regar nuestros sembrados con la paz y el bien, hemos recibido agradecidos el calor y la luz y, con todo ello, hemos sido bendecidos con una gran cosecha. Nos toca ahora repartir esa cosecha, seguir soñando, en cada uno de nuestros actos, de nuestros gestos, para que la tierra siga dando frutos y se siga escuchando y acogiendo la Palabra de Dios todos los días. ¡Fíate y ama!, ¡Sueña e inventa nuevas formas de ayudar y enamorar!